CONFERENCIAS

Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización del Estado de Morelos

CONFERENCIA “CUMBRE ESTATAL ANTICORRUPCIÓN: HACIA UN SISTEMA NACIONAL DE TRANSPARENCIA Y RENDICIÓN DE CUENTAS” 

 

Conferencia llevada a cabo los días 26 y 27 de febrero de 2015

cumbre anticorrupcion (2)En el inicio de mí intervención deseo expresar mi especial agradecimiento al Poder Legislativo del Estado de Morelos, instancia organizadora y convocante de este importante evento que coloca en el centro del debate público un tema de trascendental importancia para el presente y futuro del proyecto democrático estatal y nacional: La Lucha contra la Corrupción. Así mismo mi reconocimiento a la UAEM, espacio privilegiado para el diálogo y el intercambio de las ideas, en tanto coorganizadora y anfitriona del mismo.

Sin lugar a dudas, el país como en específico nuestra entidad, experimentan dificultades cuyo origen se ubica en el fenómeno corrupción. Hecho no nuevo en nuestra historia política, pero que en los últimos tiempos cobra especial relevancia, agudizando la desconfianza social y acrecentando el desencanto colectivo en torno al comportamiento tanto de los Poderes del Estado, como en los Órdenes de Gobierno. En efecto, el problema asume características de horizontalidad como de verticalidad.

Lo argumentado tiene sus manifestaciones más evidentes en hechos y señalamientos efectuados por instancias diversas, así por ejemplo las calificaciones reprobatorias proporcionadas por el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, el Informe de la OCDE de Enero del 2015, que ubica a México dentro de los cuatro países más corruptos del orbe, por el Índice de Estado de Derecho 2014 del Word Justice Project, que coloca a nuestro país en el lugar 12 de 15 dentro de los países de América Latina con mayores niveles de sobornos y cohechos, o por la información que nos proporciona el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado: La corrupción representa un costo de 1.5 billones de pesos al año, y las empresas destinan el 10 por ciento de sus ingresos a sobornos y “comisiones”. Por otro lado y con respecto al Estado de Morelos, es de destacar la información proporcionada por el Índice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal de las Entidades Federativas (ITDIF) –instrumento estadístico que cuantifica la publicación y calidad de datos y documentos colocados por los gobiernos estatales en sus portales electrónicos- misma que ubica a la entidad en el lugar 31 con una calificación de 32.20, muy por debajo de la media nacional de 77.78.

En este contexto, el fenómeno corrupción deberá ser abordado con drasticidad y objetividad, lo que exige analizar sus causas y motivaciones. En efecto, la transición política a la democracia que México experimentó a fines del siglo pasado y comienzos del presente, no trajo aparejado ni como consecuencia una alternancia político-gubernamental con la claridad,  intencionalidad y fuerza suficientes  para hacer frente al grave problema. Por el contrario, la corrupción se modernizó en este período manifestándose a través de nuevas expresiones que reforzaron a las ya existentes. Un caso específico de ello es -por ejemplo- que al pago de comisiones por contrato de obra, se agregó los hoy ya famosos “moches”. En esta lógica es por demás evidente que la democracia democratizó también la corrupción, del que ningún partido político puede manifestarse exento. Este mal uso del Poder Público acarrea graves problemas en la dinámica del país y el Estado: Violación al Derecho Humano de igualdad ante la ley, al mismo tiempo que evita el mejoramiento de la economía, así como a la libre competencia y concurrencia de proveedores en igualdad de condiciones, aumenta la sensación de injusticia, genera una desafección de los ciudadanos con respecto al sistema político, dificulta el surgimiento de confianza en las instituciones, los partidos políticos y –evidentemente- en los propios dirigentes político-partidarios, entre otros.

cumbre anticorrupcion-En Morelos, la creación de la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización, representa el inicio de una nueva etapa en términos de órganos de control presupuestal en la entidad. Obvia argumentar que la tarea no será nada sencilla, toda vez que se trata de enfrentar a una estructura de intereses, muchas veces avalados por el Poder Político y/o Económico. En esencia, nos encontramos frente a un tema complejo y delicado. Es complejo por la cantidad de facetas o aspectos que presenta  y es delicado porque la vida nacional y estatal se ha visto profundamente afectadas por la omnipresencia y omnipotencia de la corrupción. Su abordaje, por tanto, exige la presencia de algunos pre-requisitos fundamentales para efecto de su cabal cumplimiento, entre los que merecería destacar: Autonomía Institucional, sin este –sencillamente- no existe posibilidad real y objetiva de auditoría y menos aún de fiscalización, los Poderes de Estado como los Órdenes de Gobierno, deberán de entenderlo. Evitar por todos los medios posibles el fenómeno Impunidad, no se puede seguir premiando la corrupción con impunidad, la relación perversa corrupción-impunidad ahoga los derechos y anhelos de la ciudadanía. Un antídoto importante en la lucha en contra de la corrupción es hacer efectiva la división de poderes, sin esta se dificultará implantar un sistema de control y evaluación seria, que vigile la forma como se distribuye y se gasta el dinero público. Es urgente generar una cultura de la Transparencia y la Rendición de Cuentas, se trata de asumirlas con responsabilidad y respeto con la sociedad civil y de ninguna manera hacer de ellas la oportunidad para un discurso político más.

En síntesis, la corrupción es la destrucción de la vida institucional, el desprecio por la legalidad y el triunfo de la ilegitimidad y la inmoralidad. Una sociedad corrupta es una sociedad en estado de descomposición y por consiguiente, una sociedad en esencia injusta. Este es el reto al que nos enfrentaremos y lo haremos con decisión y valor. Sabemos, de antemano, que necesitamos recuperar nuestras instituciones, que es prioritario ir más allá de un nuevo entramado legal y dirigirnos hacia una suerte de revolución moral. Es este el desafío histórico que el Morelos y el México justo y democrático reclaman y exigen.

Por su atención, muchas gracias.